Sunday, January 18, 2009

Balancing on a rhino's horn

9 Comments:

Blogger Desiree Cassidy said...

Fantastic ^-^

Sunday, January 18, 2009 6:51:00 pm  
Blogger Liv said...

muy bueno. composicion circular jaja

Sunday, January 18, 2009 9:53:00 pm  
Blogger dodo said...

It must be a very complicated exercise. And dangerous.
But you make it look like fun! ;-)

Monday, January 19, 2009 12:14:00 am  
Blogger Oscar Grillo said...

Now. If the rhino was the one balancing on he "horn" of the snail that would a trick indeed.

Dodo. How many languages do you speak? Greek, English, French, German, Portuguese, Villa Crespense..........

Monday, January 19, 2009 2:59:00 am  
Blogger dodo said...

LOL, that was funny- you mean, like this?

Monday, January 19, 2009 12:23:00 pm  
Blogger Oscar Grillo said...

Great Magritte rendition, Dear Dodo!

Monday, January 19, 2009 12:32:00 pm  
Blogger el Tomi said...

Rinoseronoser, esa es la cuestión. Es bellísimo Oscarcito.

Monday, January 19, 2009 3:34:00 pm  
Blogger Oscar Grillo said...

Esto le va a gustar a Valentrinity.
Lo conoces a Ruben Gonzalez? De Rosario, Musico de jazz. Era compañero de colegio del Negro Fontanarrosa.
Y a Guingo Sylwan?

Monday, January 19, 2009 3:47:00 pm  
Blogger el Tomi said...

Hace unos cuantos años ya (corrían los ochentas) habiendo regresado a Argentina después de mi primera incursión por España (primer desexilio diría don Mario Benedetti) me llamó un amigo desde Italia para decirme que te había conocido haciendo un laburo para la agencia del Guingo Silvan. El motivo de la llamada era fundamentalmente este, pero contaba con un motivo aún mas excluyente, Oscar Grillo me había nombrado. El tano Ferronato, que es de quien se trata, fue el primero con quien en un barcito de Rosario, debajo del departamentito donde armábamos la revista Risario, empecé a hablar de emigración. Al final yo salí primero y un par de años después zarpó él. Llegó a España y yo mismo lo acompañé hasta Milán en busca de otro tano, Farruccia, que nos llevaría hasta el Guingo. En ese viaje no lo encontramos pero Néstor Ferronato se quedó por ahí, cerca de Florencia, en Loro Ciufena, desde donde siguió escribiendo esta historia. Yo, que por aquel entonces estaba publicando en la Fierro (primera época), mas de una vez anduve ostentando (sabrás comprender) la medalla de tu nombramiento. El mundo es un pañuelo. Que buenos recuerdos. Y no son todos. Un abrazo, cómplice.

Monday, January 19, 2009 10:42:00 pm  

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